sábado, 1 de septiembre de 2012

EL TRAJE MÀGICO



EL TRAJE MÀGICO
Aquel lejano reino era azotado por la furia de un terrible y enorme dragón, para desgracia del pueblo esta bestia de instinto muy voraz, era imposible de aniquilar; tan solo perdía un poco de fuerza durante la época en que mudaba piel y dientes; a veces era amarillo, a veces era tricolor, pero tan pronto como recuperaba su entereza sentaba sus reales y volvía a la carga. El pueblo cansado de la situación se reunió para pedirle a sus sabios que pusieran fin al  insaciable apetito de la bestia que destruía inmisericorde sus chozas, asolaba sus siembras y devoraba su ganado. El problema de los sabios era que el terrible lagarto además de cruel era indestructible, por lo que idearon crear un artefacto que si bien no lo mataría, pondría freno a su infame  voracidad; crearon un traje mágico capaz de hacer crecer en tamaño y fuerza a su portador. Así fue que el pueblo decidió escoger  a quien tuviera la capacidad de  hacer frente a la fiera…  En la aldea vivía un hombre  modesto y de buena cuna, se diferenciaba no por que tuviera riquezas sino por su justo obrar  y  por los atributos que le habían  sido inculcados por sus padres durante la crianza.  También de ellos heredó un pendiente con 2 esferas de oro que simbolizaban los dos atributos principales que le caracterizaban; el valor y la sagacidad y que juró siempre portar con dignidad. Así fue que el pueblo escogió a este hombre para poner fin a la calamidad y sucedió que estando el hombre frente al dragón, investido con el equipo dado por los sabios, adquirió las dimensiones del hasta entonces temido dragón. La sorprendida bestia intento lanzar sus garras sobre su atacante, pero ya era demasiado tarde; sus extremidades habían sido inmovilizadas ágilmente con una gran soga, y lo mismo sucedió enseguida a sus fauces, habían  terminado sus correrías de terror... al menos durante un buen tiempo. el hombre  fue recibido como un héroe en la aldea ante el recelo y la envidia de algunos cuantos…  los ojos de ambición de un malogrado erudito llamado Zamorón, vieron como ese objeto pudiera saciar su sed de poder,  riqueza  y venganza contra quienes habrían frustrado sus sueños de ser un sabio importante en la corte del reino, así que ideo un perverso plan: hizo correr el rumor en la aldea de que el culpable de las calamidades del reino era nada menos que su “falso” paladín: que la bestia era un ser inocente que bien tratado pudiera ser el que ayudaría al pueblo para que vinieran tiempos de paz y abundancia, la desconfianza fue sembrada; las intrigas surtieron efecto y finalmente el traje mágico paso manos del avaricioso Zamorón. Haciendo uso de su nuevo poder agrandó su tamaño y liberó a la bestia, ahora era el hombre más poderoso del reino. El dragón sintiéndose libre descargó su contenida furia contra el pueblo, destruyendo lo que encontraba a su paso; todo aquello  que con tanto esfuerzo había costado a los aldeanos construir durante el tiempo que estuvo controlada la bestia. Algunos de ellos hasta fueron devorados ante la mirada burlona del malvado. pero poco le duro el gusto pues pronto la fiera se volvió en su contra, aun con el poder del traje, se vio impotente para detenerla, así que no tuvo mas remedio que salir huyendo vergonzosamente ante el peligro de perder su integridad,  ante la desesperación de quienes habían creído en él…


El dragón representa al poder autoritario y su voracidad es el abuso que deja sentir sobre los indefensos ciudadanos.
El traje es una alegoría que representa el poder que otorga el pueblo a su defensor, el poder no da cualidades a quien no las tiene, ni suprime los defectos a quien los padece, solo fortalece y acentúa lo que guarda el corazón de quien lo detenta.
Aquí las enseñanzas;
No siempre el pueblo tiene la razón.
Es más fácil empujar al pueblo, que dirigirlo.
No se puede engañar a todos todo el tiempo.
El valor y la sagacidad no las da un traje mágico.
Las bolas no son parte del traje.

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